Educar Creativamente

Cooperación: el ingrediente perfecto para mejorar el ambiente en el aula

Cooperación: el ingrediente perfecto para mejorar el ambiente en el aula

Una de las claves para mejorar el ambiente en el aula, es convertir nuestra clase en una pequeña sociedad cooperativa. Un grupo en el que cada individuo tiene su lugar, su función, interrelacionada con la de los demás. Como los engranajes de un sistema que alcanza metas que superan con creces los logros que podrían alcanzar sus miembros de manera individual.

Pero para conseguir eso, hay que derribar muchos de los pilares que han sostenido la educación durante décadas. Y reconstruir el sistema desde sus cimientos.

Competición versus cooperación

Vivimos en un mundo altamente competitivo y muchas personas, también empresas, encuentran el sentido de la vida en ese afán de lucha y superación. Pero no tratan de superarse a sí mismos, sino que se comparan y compiten, abiertamente o en secreto, con todo lo que les rodean.

Durante mucho tiempo se pensó, que este espíritu competitivo era la clave para avanzar, para mejorar y el estímulo imprescindible para alcanzar el éxito.
Estudios más recientes han demostrado que la competitividad que inculcamos en los niños es nociva en muchos sentidos.

  • Porque destruye la autoestima y confianza en uno mismo. Incluso entre los que siempre ganan, porque desarrollan una fuerte dependencia en el reconocimiento externo para valorarse a sí mismos.
  • Porque promueve la hostilidad hacia nuestros semejantes, a los que convertimos en rivales.
  • Porque genera codicia e insatisfacción, lo cual nos impide disfrutar de nuestros logros, grandes o pequeños, y aceptar el “fracaso” como parte del proceso de aprendizaje.

La cooperación en el sistema educativo

El sistema educativo es altamente competitivo, desde la estrategias que se emplean en las aulas para intentar estimular la motivación, pasando por los sistemas de evaluación, hasta los juegos que se practican en los patios de recreo.

El exceso de individualismo y la competitividad que se fomenta en el sistema educativo actual choca directamente con la organización y el funcionamiento completo de la sociedad y del planeta. Somos seres sociales y la supervivencia de la especie depende de una estrecha colaboración entre nosotros. Además está más que demostrado que las metas que podemos alcanzar, colaborando unos con otros, aportando al conjunto las habilidades y destrezas de cada uno de nosotros, son siempre muy superiores a las metas que podríamos alcanzar de manera individual.

El aprendizaje cooperativo no consiste en sentar a los niños en mesas de cuatro alumnos, sino en fomentar en ellos la colaboración y desarrollar actividades y situaciones de aprendizaje en las que los objetivos individuales estén relacionados y dependan de los objetivos de los demás.

Aprender a dialogar, a negociar y llegar a un consenso, a delegar, a organizarse en equipo, a tomar decisiones conjuntas, a respetar las diferencias, a apoyarse mutuamente, a confiar en los demás… son aprendizajes imprescindibles para la vida, en familia, en sociedad, y para el desarrollo profesional. El aprendizaje cooperativo permite desarrollar una serie de habilidades sociales que no deberían dejarse en un segundo plano.

Favorecer la cooperación y eliminar la competitividad en las aulas también es una forma de contribuir a reducir el bullying. El aprendizaje cooperativo también requiere de menos recursos materiales que la educación individualista.

En fin, que los beneficios de favorecer la cooperación en la educación son interminables y demuestran que llegar en primer o en último lugar deja de tener importancia cuando todos salimos ganando en la carrera de la vida.

Cómo favorecer la cooperación en el aula

  • Distribuye a tus alumnos en grupos heterogéneos. Es decir, mezcla chicos y chicas, mezcla nacionalidades, mezcla habilidades y mezcla también roles: los que tienen más madera de líder con los que tienen más tendencia a la subordinación.

  • Trabaja con los grupos en la distribución de tareas para que todos los miembros puedan aportar valor y encuentren su lugar en el equipo.

  • Prepara actividades en las que todos los miembros sean imprescindibles.

  • Eliminacualquier tipo de competitividad entre los alumnos y también entre los equipos. Para conseguirlo evita siempre comparar los resultados.

  • Encarga tareas diferentes a cada equipo, aunque sean parecidas y tengan como objetivo alcanzar los mismos aprendizajes.

  • Desarrolla proyectos en los que cada equipo realice una parte del proyecto global. Con esto estarás potenciando la colaboración de toda la clase.

También puedes preparar algún tipo de ritual de pertenencia, que les ayude a sentir que forman parte de algo mucho más grande que ellos mismos. Una familia en la que puedan sentir que están protegidos, que son aceptados y valorados. Y que no necesitan eliminar a otros para obtener su lugar.

Si no lo has hecho ya estás a tiempo de ver la grabación del curso

PROPUESTAS PRÁCTICAS PARA MEJORAR EL AMBIENTE EN EL AULA: EDUCACIÓN EMOCIONAL

Aquí tienes el enlace


Ainhoa Sarmiento

Experta en educación y desarrollo de la creatividad a través del movimiento.

Activista, formadora y orientadora de nuevos modelos educativos en Educar Creativamente.

Con mi proyecto Aulas en Movimiento ayudo a profesores comprometidos con el cambio y la innovación a utilizar el trabajo corporal y el movimiento como herramientas para mejorar la atención y los procesos de aprendizaje.

No Comments

Post A Comment