Educar Creativamente

La capacidad de prestar atención es un superpoder

Lo dicen los expertos en Neuroeducación:
“La crisis educativa actual es una crisis de atención”

Los estudios confirmar que el famoso multitasking es un mito. Cuando hacemos varias cosas a la vez no atendemos a todas ellas al mismo tiempo , sino que dividimos nuestra atención para atenderlas de manera secuencial, durante un periodo de tiempo tan reducido que no nos permite profundizar en lo que estamos haciendo.

En la actualidad, los estudiantes interrumpen la lectura o el trabajo cada pocos segundos para consultar una duda en google, responder un whatsup o un e-mail, revisar las últimas publicaciones en las redes sociales…etc.

Creemos que estamos consumiendo una gran cantidad de información, pero es todo lo contrario. Las tecnologías de la información nos están consumiendo a nosotros.

A quién no le ha pasado que ha sacado el móvil para consultar la hora, y tras dedicar varios minutos responder un par de whatsups lo ha vuelvo a guardar sin llegar a mirar la hora, que era su objetivo.

El Premio Nobel de economía Herbert Simon afirmó que la riqueza de información provoca pobreza de atención. Y ya son varios los estudios que demuestran que la multitarea impuesta por los dispositivos móviles y las redes sociales entre otros, genera superficialidad en las tareas ejecutivas del cerebro, como son el pensamiento, la atención, el razonamiento, la toma de decisiones o la memoria.

En esta nueva realidad virtual, en la que estamos sobre-estimulados de manera permanente, la capacidad de centrar nuestros sentidos, nuestras percepciones, todo nuestro ser, en un solo objeto de atención es un superpoder.

La atención se entrena como cualquier otra habilidad

La buena noticia es que la atención se puede entrenar como cualquier otra habilidad, pero para ello necesitamos ejercitarla de una forma adecuada y de manera constante.

Además el entrenamiento de la atención tiene efectos muy beneficios para la salud física y mental. Dedicar unos minutos al día a entrenar la atención:

  • mejora las habilidades cognitivas y las funciones ejecutivas,
  • favorece la capacidad de gestión y regulación emocional,
  • reduce el estrés
  • y ralentiza el envejecimiento cognitivo.

También se ha demostrado que entrenar la atención aumenta la creatividad porque disuelve el pensamiento obsesivo e inconsciente y eso nos permite encontrar nuevas respuestas y soluciones. Y al disminuir el estrés también mejora el sistema inmunológico.

¿Quién pilota este avión?

Por lo general, nuestra mente está atenta a todos los estímulos externos y responde a los mismos para garantizar la supervivencia. Al mismo tiempo tiene que atender a todos los pensamientos que se generan de manera inconsciente e involuntaria.

Al estar sometidos a tantos estímulos que se suceden a gran velocidad, y que incluso se solapan en el tiempo, nuestra mente está infoxicada (intoxicada de información) Este sobreesfuerzo cognitivo impide que la mente funcione a pleno rendimiento y además no nos permite atender a cuestiones internas como nuestras emociones y sensaciones, con lo que nos estamos descuidando a nosotros mismos.

Centrar la atención significa tomar el control. Detener la cadena de pensamientos involuntarios y dirigir la percepción de todos nuestros sentidos hacia un solo objeto de referencia. Esta es la habilidad que debemos entrenar.

¿Cómo podemos entrenar la atención de nuestros alumnos en el aula?

Para entrenar la atención expertos como Daniel Goleman, el famoso autor del best seller “Inteligencia Emocional”, recomienda la práctica del Mindfulness o atención plena. Para muchos esto significa sentarse en flor de loto y meditar durante unos minutos.

Realmente la práctica del Mindfulness o atención plena se refiere a desarrollar la capacidad de “estar en el presente”. Es decir, estar a lo que estamos, en lugar de funcionar con el piloto automático mientras pensamos en otras cosas.

Para entrenar la atención necesitamos prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación.

Con los niños es mucho más fácil practicar la atención plena en movimiento que intentar que permanezcan sentados y quietos. Para poder practicar la atención plena tenemos que proponerles actividades que centren su atención en lo que están haciendo y en las sensaciones que esa actividad provoca en su cuerpo.

Os propongo aquí algunas herramientas prácticas para trabajar la atención plena en el aula:

  1. Actividades y juegos de movimiento consciente. Es decir, juegos en los que la finalidad es crear conscientemente movimiento, como por ejemplo:
  • Crear formas geométricas en el espacio con diferentes partes del cuerpo.
  • Moverse a diferentes velocidades o incluso aumentar o disminuir progresivamente la velocidad del movimiento.
  • Practicar equilibrios.
  • Explorar las posibilidades de movimiento de las diferentes partes del cuerpo.
  1. Actividades que nos ayuden a centrar la atención en las percepciones de los sentidos:
    • Escuchar los sonidos ambientales.
    • Explorar el tacto de diferentes texturas con los ojos cerrados.
    • Probar sabores con los ojos vendados.
  2. Ejercicios de respiración consciente:
    • Prestar atención al recorrido que hace el aire cuando entra y sale del cuerpo.
    • Contar respiraciones.
  3. Ejercicios de relajación:
    • Juegos de movimiento que inducen a la relajación muscular.
    • Relajaciones guiadas.
    • Masajes y manipulaciones para relajar conscientemente los músculos.
    • Tensar y relajar conscientemente los diferentes segmentos corporales.

Tips para mejorar la atención en el aula

Por eso, además de la práctica regular de actividades que ayuden a mejorar la capacidad de concentración y la atención es importante eliminar o reducir en la medida de lo posible los distractores en el aula. Si nuestra atención no está bien entrenada, cualquier estímulo externo puede secuestrarla fácilmente.

Los elementos que más distraen la atención de los alumnos son:

  • Ruidos provocados por otros compañeros y ruidos en el exterior del aula que se filtran al interior.
  • Aparatos electrónicos encendidos, que emiten luz y/o sonido, como la pizarra digital, tablets, teléfonos móviles…etc.
  • Objetos o pequeños juguetes que puede haber encima de la mesa.
  • Dibujos, cuadros, pósters en la pared, o cualquier forma de decoración innecesaria.
  • Ventanas, si hay actividad de movimiento en el exterior.

¿Qué podemos hacer?

  1. Apagar cualquier dispositivo que no se esté utilizando para la actividad que estemos desarrollando.
  2. Reducir en la medida de los posible los ruidos o ahogarlos con una música relajante que invite a la concentración.
  3. Mantener el espacio de trabajo ordenando, especificando qué materiales se necesitan para cada actividad y guardando todo lo demás.
  4. Eliminar las decoraciones innecesarias, o modificar la decoración de acuerdo con las actividades o los contenidos que se vayan a trabajar cada día.

Ainhoa Sarmiento

Experta en educación y desarrollo de la creatividad a través del movimiento.

Activista, formadora y orientadora de nuevos modelos educativos en Educar Creativamente.

Con mi proyecto Aulas en Movimiento ayudo a profesores comprometidos con el cambio y la innovación a utilizar el trabajo corporal y el movimiento como herramientas para mejorar la atención y los procesos de aprendizaje.


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